lunes, enero 5

NERUDA PABLO- Tengo Miedo


Tristeza oculta
de: Olga Marìa Ruggeri



Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza

del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazòn un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo. Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo, de una calma agonía
sin la fiesta del sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.
Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.

domingo, enero 4

GARCIA MARQUEZ GABRIL- Ya nadie se acuerda de Dios en Navidad.


Hay tantos estruendos de cornetas y fuegos de artificio, tantas guirnaldas de focos de colores, tantos pavos inocentes degollados y tantas angustias de plata para quedar bien por encima de nuestros recursos reales, que uno se pregunta si a alguien le queda un instante para darse cuenta de que semejante despelote es para celebrar el cumpleaños de un niño que nació hace dos mil años en una caballeriza de miseria, a poca distancia de donde había nacido, unos mil años antes, el rey David.
954 millones de cristianos creen que ese niño era Dios encarnado, pero muchos lo celebran como si en realidad no lo creyeran.
Lo celebran, además, muchos millones que no lo han creído nunca, pero les gusta la parranda, y muchos otros que estarían dispuestos a voltear el mundo al revés para que nadie lo siguiera creyendo.
Sería interesante averiguar cuántos de ellos creen también en el fondo de su alma que la Navidad de ahora es una fiesta abominable, y no se atreven a decirlo por un prejuicio que ya no es religioso sino social.

Lo más grave de todo es el desastre cultural que estas navidades perver-tidas están causando en América Latina. Antes, cuando sólo teníamos costumbres heredadas de España, los pesebres domésticos eran prodigio de imaginación familiar.

El Niño Dios era más grande que el buey, las casitas encaramadas en la colina eran más grande que la Virgen, y nadie se fijaba en anacronismos: el paisaje de Belén era completado con un tren de cuerda, con un pato de peluche más grande que un león, que nadaba en el espejo de la sala, o un agente de tránsito que dirigía un rebaño de corderos en una esquina de Jerusalén.

Encima de todo se ponía una estrella de papel dorado, con una bombilla en el centro, y un rayo de seda amarilla que había de indicar a los Reyes Magos el camino de la salvación.

El resultado era más bien feo, pero se parecía a nosotros, y desde luego era mejor que tantos cuadros primitivos mal copiados del aduanero Rousseau.

La mistificación empezó con la costumbre de que los juguetes no los trajeran los Reyes Magos - como sucede en España con toda razón - sino el Niño Dios.

Los niños nos acostábamos más temprano para que los regalos llegaran más pronto, y éramos felices oyendo las mentiras poéticas de los adultos.

Sin embargo, yo no tenía más de cinco años cuando alguien en mi casa decidió que ya era tiempo de revelarme la verdad.

Fue una desilusión, no sólo porque hubiera querido seguir creyéndolo.

Además, por pura lógica de adulto, pensé entonces que también los otros misterios católicos eran inventados por los padres para entretener a los niños, y me quedé en el limbo. Aquel día - como decían los maestros jesuitas en la escuela primaria - perdí la inocencia, pues descubrí que tampoco a los niños los traían cigüeñas de París, que es algo que todavía me gustaría seguir creyendo para pensar más en el amor y menos en la píldora.

Todo aquello cambió en los últimos 30 años, mediante una operación comercial de proporciones mundiales que es al mismo tiempo una devastadora agresión cultural. El Niño Dios fue destronado por el Santa Claus de los gringos y los ingleses, que es el mismo Papá Noel de los franceses, y a quienes todos conocemos demasiado.

Nos llegó con todo: el trineo tirado por un alce, y el abeto cargado de juguetes bajo una fantástica tempestad de nieve. En realidad, este usurpador con nariz de cervecero no es otro que el buen San Nicolás, un santo al que yo quiero mucho porque es el de mi abuelo el coronel, pero que no tiene nada que ver con la Navidad, y mucho menos con la Nochebuena tropical de la América Latina.

Según la leyenda nórdica, San Nicolás reconstruyó y revivió a varios escolares que un oso había descuartizado en la nieve, y por eso lo proclamaron el patrón de los niños.

Pero su fiesta se celebra el 6 de diciembre y no el 25.

La leyenda se volvió institucional de las provincias germánicas del norte a fines del siglo XVIII, junto con el árbol de los juguetes, y hace poco más de cien años pasó a Gran Bretaña y Francia.

Luego pasó a los Estados Unidos, y estos nos lo mandaron para América Latina, con toda una cultura de contrabando: la nieve artifi-cial, las candilejas de colores, el pavo relleno, y estos quince días de consumismo frenético al que muy pocos nos atrevemos a escapar.

Con todo, tal vez lo más siniestro de estas navidades de consumo sea la estética miserable que trajeron consigo: estas tarjetas postales indigentes, esas ristras de foquitos de colores, esas campanitas de vidrio, esas coronas de muérdago colgadas en el umbral, esas canciones de retrasados mentales que son los villancicos traducidos del inglés, y tantas otras estupideces gloriosas para las cuales ni siquiera valía la pena de haber inventado la electricidad.

Todo eso, en torno de la fiesta más espantosa del año.

Una noche infernal en que los niños no pueden dormir con la casa llena de borrachos que se equivocan de puerta buscando donde desaguar, o persiguiendo a la esposa de otro que acaso tuvo la buena suerte de quedarse dormido en la sala. Mentira: no es una noche de paz y de amor, sino todo lo contrario. Es la ocasión solemne de la gente que no se quiere.

La oportunidad providencial de salir por fin de los compromisos aplazados por indeseables: la invitación al pobre ciego que nadie invita, a la prima Isabel que se quedó viuda hace 15 años, a la abuela paralítica que nadie se atreve a mostrar.

Es la alegría por decreto, el cariño por lástima, el momento de regalar porque nos regalan, o para que nos regalen, y de llorar en público sin dar explicaciones. Es la hora feliz que los invitados se beban todo lo que sobró de la navidad anterior: la crema de menta, el licor de chocolate, el vino de plátano.

No es raro tampoco, que los niños - viendo tantas cosas atroces - terminen por creer de veras que el Niño Jesús no nació en Belén sino en los Estados Unidos.

--Gabriel García Márquez

domingo, diciembre 14

STORNI ALFONSINA.- Soy un alma


"la capilla" (M.Josè Lozano)

Soy un alma desnuda en estos versos,

alma desnuda que angustiada y sola.

Va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,

Un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares,
y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares,
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.

Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.


sábado, diciembre 13

JULIO CORTAZAR- Una carta de amor


Obra: Cecilia Vidal Cuevas "En la playa"

Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

MARIO BENEDETTI- Intimidad


Obra: M.Josè Lozano


Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto
no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos
pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno
juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga
un vestigio
un abrirse y cerrarse
el paraíso
ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío
quiero que me relates
el duelo que te callas.
Por mi parte te ofrezco
mi última confianza
estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser una llama.

miércoles, diciembre 3

PABLO NERUDA- Aùn no estoy preparado para perderte


(Parejita de Alejandro Gigli)



Aún no estoy preparado para perderte...
No estoy preparado para que me dejes solo.
Aún no estoy preparado para crecer
y aceptar que es natural,
para reconocer que todo
tiene un principio y tiene un final.


Aún no estoy preparado para no tenerte
y sólo recordarte...
Aún no estoy preparado para no poder oírte
o no poder hablarte,
no estoy preparado para que no me abraces
y para no poder abrazarte.


Aún te necesito
y aún no estoy preparado para caminar
por el mundo preguntándome ¿por qué?
No estoy preparado hoy ni nunca lo estaré.


Te necesito.

ALFONSINA STORNI -Miedo

obra: Bailar contigo de Sonia Koch


Aquí, sobre tu pecho, tengo miedo de todo;

Estréchame en tus brazos como una golondrina,
Y dime la palabra, la palabra divina
Que encuentre en mis oídos dulcísimo acomodo.

Háblame amor, arrúllame, dame el mejor apodo,

Besa mis pobres manos, acaricia la fina

Mata de mis cabellos, y olvidaré, mezquina,
Que soy, oh cielo eterno, sólo un poco de lodo.

¡Es tan mala la vida! ¡Andan sueltas las fieras...!
Oh no he tenido nunca bellas primaveras
Que tienen las mujeres cuando todo lo ignoran.

En tus brazos, amado, quiero soñar en ellos,
Mientras tus manos blancas suavizan mis cabellos,
Mientras mis labios besan, mientras mis ojos lloran.



ALFONSINA STORNI -El divino amor



Te ando buscando amor que nunca llegas
Te ando buscando amor que te mezquinas,
Me aguzo por saber si me adivinas,
Me doblo por saber si te me entregas.

Las tempestades mías, andariegas,
Se han aquietado sobre un haz de espinas;
Sangran mis carnes gotas purpurinas
Porque a salvarme, oh niño, te me niegas.

Mira que estoy de pie sobre los leños,
Que a veces bastan unos pocos sueños
Para encender la llama que me pierde.

Sálvame amor, y con tus manos puras
Trueca este fuego en límpidas dulzuras
y haz de mis leños una rama verde.

GALLIANO GUSTAVO MARCELO-Alguien observando.


Te he observado espiar tras las cortinas,
con la mirada perdida en algún horizonte,
devorando a otras gentes tan indiferentes
que machacan veredas sólo por costumbre.
He notado la inquietud de tus pupilas,
con manos crispadas por tanta impotencia,
y un suspiro profundo empaño los cristales,
sin poder destruirlos como hubieras deseado.
Te he visto observar desde tu fortaleza,
con frente sudorosa y aspecto cansino,
bebiendo la brisa que obsequia la noche,
sin penas ni glorias, solo por destino.
He descifrado de pronto tus dudas y temores,
náufrago del llanto que abraza la impaciencia,
soñando una isla sin tesoros ni puertos,
y miles de gaviotas de incesante vuelo.
Te he visto observar hacia mi ventana,
papel y lápiz en mano, escribiéndome algo,
y dudé entonces si en verdad existías
o un gigantesco espejo pendía del cielo.-

Publicado, entre otras, en Antología Escritores del Mercosur e Hispanoamérica, presentada el 29 de Junio de 2007 en Mar del Plata Argentina, y en Revista Literaria Diez Dedos, Nº 21, Nov / Dic. 2007, Tuluá, Valle del Cauca, Colombia.

martes, diciembre 2

BENEDETTI MARIO- Espero


Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo....

lunes, diciembre 1

GUIRRI ALBERTO




Alberto Guirri, poeta y traductor argentino nacido en Buenos Aires en 1919.
Pertenece a la generación de los años cuarenta, aunque su estilo único y personal, no encaja en algún movimiento especial, razón por la cual, recibió grandes elogios y provocó rechazo de algunos sectores debido a su lenguaje a veces incomprensible y extremadamente intelectual. Es autor de más de treinta volúmenes de prosa y poesía entre los que se destacan: Coronación de la espera en 1947, Poemas elegidos en 1965, Los valores diarios en 1970, Poesía de la observación en 1973, El motivo es el poema en 1976, Páginas de Alberto Girri en 1983 y Juegos alégoricos en 1993. Tradujo a numerosos poetas ingleses y estadounidenses, tales como T. S. Eliot, Wallace Stevens, Robert Frost , John Donne y William Carlos Williams. Falleció en 1991.

GUIRRI ALBERTO


(Obra: Jim Warren)

De la intimidad que ahora nos asusta
Sale el pasado,
Sale la espléndida nostalgia,
Ejercicio callado del ocaso;
De la valuación de Dios en la plegaria,
Para que no estemos uno fuera del otro,
Saldrá la amenaza,
Celosa corrosión de los gestos
Interrumpiendo nuestro abrazo.

¡Oh manoseados sentimientos!
Más y mejor seré yo mismo
Cuando guarde de tu boca la idea
Y aunque ya no pase del existir a la presencia
Igualmente me verás contra tu boca
Vigilando la mudanza de los días
Hasta que, siendo como yo reliquia,
Me ayudes a evitar esta agonía.

(Argentina)


domingo, noviembre 30

MARIO BENEDETTI- Saberte aquì


Podés querer el alba cuando quieras
he conservado intacto tu paisaje .
podés querer el alba cuando ames
venir a reclamarte
como eras aunque
ya no seas vos
aunque mi amor
te espere
quemándose en tu azar
y tu sueño sea eso y mucho más
esta noche otra noche
aquí estarás
y cuando gima el tiempo giratorio
en esta paz ahora dirás quiero esta paz
ahora podés venir a reclamarte
penetrar en tu noche de alegre angustia
reconocer tu tibio corazón sin excusas
los cuadros las paredes
saberte aquí
he conservado intacto tu paisaje
pero no sé hasta dónde está intacto sin vos
podés querer el alba cuando quieras
venir a reclamarte como eras
aunque el pasado sea despiadado y hostil
aunque contigo traigas
dolor y milagros
aunque seas otro rostro
de tu cielo hacia mí.

BORGES, JORGE LUIS



Nació en Buenos Aires (Argentina) el 24 de agosto de 1899, siendo llamado Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo. Era hijo de Jorge Guillermo Borges, abogado y profesor de psicología, y de la traductora de inglés Leonor Acevedo Suárez.

Aprendió simultáneamente a hablar castellano e inglés, lo que le permitió traducir a Oscar Wilde, a la precoz edad de diez años.

Se inició en sus primeras letras en Argentina y continuó sus estudios en Suiza. Vivió temporalmente en España, donde se relacionó con escritores ultraístas (movimiento literario que propugnaba la ruptura con el pasado, y la expresión con abundancia de metáforas). Regresó a Argentina en 1921, participando en la fundación de varias publicaciones literarias y filosóficas, como”Prisma” (1921-1922); “Proa” (1922-1926) y “Martín Fierro.”

A pesar de haberse educado en Europa, trató temas propios de su país natal, en poemarios como “Fervor de Buenos Aires” (1923); “Luna de enfrente” (1925) y “Cuaderno de San Martín” (1929). Además compuso letras de tangos y milongas.

Su obra, que incluye poesía, ensayo y narrativa, es de alto contenido metafísico, fantástico y subjetivo. Su poesía, caracterizada por una sobrevaloración de la metáfora se expresa en “Discusión” (1932); “Poemas (1943); “Ficciones” (1944) y “El Aleph” (1949).

En cuanto a sus ideas políticas, se opuso al peronismo, al que calificó de dictatorial, lo que determinó que debiera abandonar su cargo en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, en el que se desempeñó entre 1938 y 1947.

En 1950, es elegido presidente de la SADE, y un año después edita en México, en coautoría con Delia Ingenieros, “Antiguas Literaturas Germánicas”.


Sus obras; “El hacedor” (1960), “El informe de Brodie” (1970), “El oro de los tigres” (1972), “El libro de arena” (1975) y “Libro de sueños” (1976).

Distinciones: Premio Nacional de Literatura en 1957, el Internacional de Editores en 1961, el Formentor, que compartió con Samuel Beckett en 1969, el Cervantes, que le fuera otorgado junto a Gerardo Diego en 1979 y el Balzán en 1980. El gobierno español lo condecoró , en 1983, con la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X, el Sabio.

Condenó severamente los horrores cometidos durante la dictadura militar, apoyando a las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo, al firmar, en 1980, una solicitada en el diario “Clarín”, por los desaparecidos. Se opuso a la Guerra de Malvinas, a la que consideró un intento de los militares para perpetuarse en el poder.

Murió en Ginebra (Suiza), el 14 de junio de 1986, a causa de cáncer hepático. Estaba acompañado de su segunda esposa, María Kodama, con quien contrajo enlace casi en su lecho de muerte. Fue un símbolo de gratitud por haberlo cuidado en sus últimos años, en los que no podía valerse por sí mismo a causa de sus problemas generales de salud sumados a una ceguera progresiva que lo afectó desde su juventud.

sábado, noviembre 29

BORGES JORGE LUIS-Antelación del amor

Ni la intimidad de tu frente clara como una fiesta
ni la privanza de tu cuerpo, aún misterioso y tácito y de niña,
ni la sucesión de tu vida situándose en palabras o acallamiento
serán favor tan persuasivo de ideas
como el mirar tu sueño implicado
en la vigilia de mis ávidos brazos.
Virgen milagrosamente otra vez por la virtud absolutoria del sueño,
quieta y resplandeciente como una dicha en la selección del recuerdo,
me darás esa orilla de tu vida que tú misma no tienes,
Arrojado a la quietud
divisaré esa playa última de tu ser
y te veré por vez primera quizás como Dios ha de verte,
desbaratada la ficción del Tiempo
sin el amor, sin mí.
(Argentina)

BENEDETTI MARIO- No te rindas



No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras,
enterrar tus miedos,
liberar el lastre,
retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros
y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda,
y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma
aún hay vida en tus sueños.

Porque la vida es tuya

y tuyo también el deseo
porque lo has querido
y porque te quiero.

Porque existe el vino
y el amor, es cierto.

Porque no hay heridas
que no cure el tiempo.

Abrir las puertas,
quitar los cerrojos,
abandonar las murallas

que te protegieron.
vivir la vida y aceptar el reto,

desplegar las alas
e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.

recuperar la risa,
ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,

No te rindas, por favor no cedas,

Aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños

Porque cada día es un comienzo nuevo.
Porque ésta es la hora y el mejor momento.

Porque no estás sola.

Porque yo te quiero.

(Uruguay)

BENEDETTI MARIO- Pero vengo


Más de una vez me siento expulsado y con ganas
de volver al exilio que me expulsa

y entonces me parece que ya no pertenezco
a ningún sitio, a nadie.
¿Será en indicio de que nunca más
podré no ser un exiliado?
¿Qué aquí o allá o en cualquier parte

siempre habrá alguien que vigile y piense,

éste a qué viene?
Y vengo sin embargo tal vez a compartir cansancio y vértigo

desamparo y querencia

también a recibir mi cuota de rencores
mi reflexiva comisión de amor
en verdad a qué vengo
no lo sé con certeza
pero vengo.
(Uruguay)

miércoles, noviembre 26

EL AVE FENIX

Se cree que el origen del Ave Fénix viene de los desiertos de Libia y Etiopía. Aun así, su nombre proviene del griego «phoinix» que significa rojo. Se le consideró un animal fabuloso, una especie de semidiós según la tradición, el Ave Fénix se consumía por acción del fuego cada 500 años, y un Ave Fénix nueva y joven surgía de sus cenizas.

Los griegos le dieron el nombre de Phoenicoperus, esto es alas rojas, apelativo que se extendió por toda la Europa romana y ha sido posteriormente adoptada para denominar al gran flamenco por todos los científicos del mundo.

Para el pueblo griego consistía en un pájaro que, con sus alas perfumadas de deliciosos olores, se dirigía hacia el altar del sacerdote Heliópolis, donde se incendiaba el mismo con el fuego. Al día siguiente de su muerte, aparecía un gusano pequeño en el mismo lugar que se transformaba un día después en un gran pájaro adulto.

El Ave Fénix se representa como un enorme pájaro envuelto en llamas y de plumaje rojo anaranjado, como el fuego. Se trata de un ser mágico y fabuloso que ha sido retratado en las diversas mitologías.

La tradición cristiana primitiva adoptaba al ave fénix como símbolo a la vez de la inmortalidad y de la resurrección. Se le ha visto una relación con el pájaro de fuego de la mitología aborigen americana.

Una tradición judía afirma que el chol fue el único animal del Edén que resistió la tentación y conservo la vida eterna. Los egipcios la modificaron un poco y dieron a este ave el nombre de fénix, vocablo que se refiere a su color rojo, considerándolo un animal fabuloso, una especie de semidiós según la tradición, el ave fénix se consumía por acción de su propio fuego cada 500 años, y un ave fénix nueva y joven surgía de sus cenizas.

Este mito se extendió ampliamente entre los griegos, que le dieron el nombre de Phoenicoperus, que significa alas rojas, apelativo que se extendió por toda la Europa romana. Durante la dominación romana, los primeros cristianos, influidos por los cultos helénicos, hicieron de esta singular criatura un símbolo viviente de la inmortalidad y de la resurrección.

En la mitología del antiguo Egipto, el ave fénix representaba el Sol, que muere por la noche y renace por la mañana. Otro simbolismo que se le da al ave fénix es de la esperanza, ya que representa la esperanza que nunca debe morir en el hombre.

viernes, noviembre 14

MOLINARI RICARDO- Argentina

Ricardo E. Molinari (1898-1996). Poeta argentino.

Nació en el barrio porteño de Villa Urquiza.

Junto a Borges y Marechal, entre otros, integró el grupo literario reunido alrededor de la revista Martín Fierro.

En 1919, publicó su primer poema y en 1927, se editó El imaginero, su primer libro.

Entre sus obras se destacan Panegírico de Nuestra Señora de Luján, Odas a orillas de un viejo río, El pez y la manzana, Mundos de la madrugada y Libro de las soledades del poniente.

MOLINARI RICARDO- Soledades



De ayer estoy hablando, de las flores,

de la fuerte agua, transparente y fría,
del alma, de la luna abierta, ¡oh mía!,
de un ángel dulce y solo en los albores.

De tantas noches secas y menores,
del perseguido bien sin alegría;
del aire, de la sombra y la agonía,
de lumbres, cielos y arduos pasadores.

De ti, tiempo llegado y desprendido,
que vas en mí y me dejas en velada:
solitario, desierto y sin sentido.

Y encima de ti, vida delicada,
cabello suave, quieto y advertido,
la muerte sueña y mueve su morada.

(Argentina)