
Más que religiòn,
me gusta la idea de darme al otro.
aunque tengo mucho por aprender.
Como decìa mi abuela:
"Dar la misma dosis de amor,
ante una ofensa o lo que pensamos
es una mala acciòn del otro".
Era una genìa mi abuela materna.
El verdadero "dar" es cuando te duele,
no dar lo que te sobra.
Es dar lo que te cuesta y sin que el otro lo note,
sin estridencias, y en silencio.
A mi me cuesta mucho en este momento.
No el dar sino el perdonar.
Pero estoy trabajando mucho en eso.
Creo que me estoy volviendo una persona que no quiero ser.
No quiero que habiten rencores dentro mìo.
Estoy acostumbrada a andar màs liviana en la vida.
Y hoy vivo amargada y no es ese el camino.
No soy perfecta. Sòlo humana. El otro tambièn.
Tendrè que ponerme entonces los zapatos del otro.
Y allì vendrà el perdòn, que no es otra cosa que sanaciòn.
(de Gaby Dakoff)