domingo, diciembre 5

La generación perdida no hace literatura

Transcribo un interesante artìculo que encontrè indagando por la red.
Muy inteligente!


La histórica generación perdida fue un grupo de notables escritores estadounidenses, entre la Primera Guerra Mundial y la Gran Depresión, que destacaron en el mundo de las letras, pero la actual generación perdida de México, como la llamó el FMI, dista mucho de tener siquiera futuro, puesto que la población de jóvenes mexicanos hoy no encuentran ni empleo, ni oportunidades educativas, situación que genera que la crisis económica —ya de suyo grave— escale a ser un problema social a nivel nacional.
Porque los llamados ninis, a quienes el Estado no les proporciona suficientes escuelas o empleos, y a quienes el mercado les ofrece productos atractivos para consumir, son presa fácil del narco y de grupos del crimen organizado, trampa que se ejerce contra ellos por partida doble. Y es que es la población de entre 15 y 25 años, no tiene: ni oportunidades educativas, ni oportunidades de trabajo.
Pero el problema de la llamada generación perdida es de tal magnitud que el FMI y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), reunidos en la sesión plenaria junto con el Banco Mundial y con representantes de 187 países, expusieron que, para dar respuesta a los jóvenes, se deben crear nuevos empleos y más espacios educativos, pues de continuar la situación actual, ésta “amenazaría la democracia y aun la paz”.
Álvaro Marchesi, secretario general de la Organización de los Estados Iberoamericanos, en la Cumbre de Líderes en Acción por la Educación, apuntó: “El sistema educativo mexicano requiere un cambio, pero su transformación debe estar sustentada en un pacto de Estado que le dé sustentabilidad al proceso”.
En el sistema educativo mexicano es necesario un cambio sistémico. Para realizarlo “hay que tomar en cuenta todo el conjunto de factores; es preciso que exista un compromiso colectivo que incluya a la SEP completa, pero que vaya más allá de la SEP”, en un trabajo de los maestros con la sociedad, porque “para reformar el sistema educativo mexicano, se requiere un pacto de Estado” y, para ello, se requiere la voluntad del Estado, que hoy no existe.
En 2012 votarán por primera vez 8 millones de jóvenes, lo que lleva a afirmar que un alto porcentaje no tendrá siquiera la educación básica terminada; otro alto porcentaje estará sin empleo, lo que hará a esta mayoría de jóvenes, integrantes de los ninis.
No es nimio este tema por cuanto estos jóvenes deberían estar construyendo la plataforma de bienestar social y económica del país. No es asunto nimio por la irresponsabilidad que evidencia el Estado respecto a sus jóvenes. No lo es por cuanto la democracia mexicana merece más conciencia y ejercicio ciudadano enterado. No lo es porque de este grupo poblacional se está alimentando el crimen organizado y la absurda guerra contra el narcotráfico está teniendo a jóvenes, de entre 15 y 25 años, como las víctimas, ya de un lado, ya del otro, en una guerra que no termina y donde el narcotráfico tampoco se merma.
Luego, todo lo anterior dice que es el Estado el que ha incumplido; el que ha abandonado a su población de jóvenes dejando de crear las condiciones para su integración al sector laboral y al sector educativo. Todo dice que es el Estado, a pesar de sus negaciones, el abocado para concertar políticas y esfuerzos para que este problema tenga solución. Otra cosa sería jugar a los escondidos… otra cosa sería desaparecer su responsabilidad social como conejo en chistera de un mago de pueblo. Otra cosa es jugar con fuego y dejar a la población a su merced.

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